7.27.2009

Una del mar

Debo admitirlo. Estuve a punto de dejarme ir.  Al más allá (o al más acá, depende..) Cuando ví esa ola enorme traté de sumergirme. No era la primera. Era, según mi percepción, la milésima. ¿Qué se siente estar a punto de ahogarse? No dejaba de preguntarme cómo era que él iba a llegar a mi casa a decirles a mis papás: "Su hija se ahogó en el mar." Pero por otro lado, me preguntaba qué pasaría si dejaba de mover mis brazos y piernas como desesperada. 
Eso de ahogarse en el mar tiene algo de romántico. Volverte parte de él, deshacerte entre algas y peces, convertirte en parte de una medusa, que tus huesos sean coral. El mar, tan sereno o tan violento, tan tranquilo o tan errático. Pero el hecho de que unos pescadores encuentren tu cuerpo verde y morado junto con los atunes a tres kilómetros de donde te ahogaste es lo que muy probablemente suceda y es tétrico. 
Tenía dos posibilidades: dejarme ir y esperar que la siguiente ola me vomitara en la playa y ahí, medio inconsciente, revivir escupiendo agua salada o seguir nadando hasta que el cansancio provocara la opción número uno. 
El agua revuelta a tu alrededor ensordece. 
De chica me metía en la tina horas hasta que las yemas de los dedos se me hacían pasita, y luego sumergía la cabeza para sentirme sirena. Y cantaba canciones en mi cabeza, que se oían dentro de mí como rebotadas por el agua. Me contorsionaba hasta lograr que mi ombligo quedara justito fuera como una pocita. 
Las olas son mucho más grandes cuando las ves desde dentro. 
Cuando iba a la playa con mis papás, veía cómo las olas reventaban en la arena como si quisieran enterrarse en la arena y luego se volvían mansitas mansitas como encajes blancos que se resistían a regresar.
Después de unos días (en realidad, unos minutos), una ola decidió aventarme en la arena. Escupí agua hasta por los ojos. Me sentí traicionada. Ese día no quise ver el mar. Los días siguientes, sólo lo analicé, desde lejos, pensando en lo vengativo que era. 
Pero a fin de cuentas, sigo pensando en que el mar es donde quiero estar cuando me muera.  

-----

Curiosa cosa esta que pasó: ayer justamente, una niña de 6 años se ahogó en la misma playa donde sucedió esto. 

7.09.2009

¡Hay que sumarnos a esta onda!

Me da muchísimo gusto cuando me encuentro gente que está tan obsesionada con que las cosas se escriban, se lean y se digan bien como yo. Y me encontré este fantástico blog, donde el chiste es que imprimas sus plantillas con acentos y los pegues en la vía pública donde correspondan, tomas una foto y la mandas para que la publiquen.
Así una no se siente tan neurótica.

http://acentosperdidos.blogspot.com

6.29.2009

Monday Quote


"You can spend minutes, hours, days, weeks or even months
 over-analyzing a situation, trying to put the pieces together,
 justifying what could've, would've happened... 
or you can just leave the pieces on the floor and 
move the fuck on."

-Tupac

6.28.2009

¿Qué de qué?

¿Pues qué querías? Claro que tenía que hacerlo y lo hice con la cola entre las patas como correspondía por lo hijaeputa que puedo llegar a parecer a veces y no lo soy realmente o al menos no pienso que lo sea y pues era lo que tenía que hacer. Y como era de esperarse hubo lágrimas, mocos, besos, besos con mocos y lágrimas, besos de risas ahogadas entre mocos y lágrimas, abrazos. Aunque sí debo decir que sí de repente sentí como que igual no iba a funcionar, no esta vez, o que sería la última. Ya no se y ya ni siquiera quiero pensarlo por que me duele. 

Sentí como cuando estúpidamente accedí a pasar un fin de semana de caminata y campamento y sufrí horrores con un frío de mierda y una piedra clavada en la espalda, que tenía ganas de hacer pipí pero me daba miedo que una víbora me fuera a morder el culo en la obscuridad y lloraba y lloraba nomás de pensar lo lejos que estaba de un chocolate caliente y un excusado decente; y luego cuando regresé a la civilización, oh sí la chingada rata de ciudad que soy, y mi abuela me hizo casi desnudarme para no llenarle de tierra la casa y me subí a bañar y fue el baño más pendejamente placentero que me he dado en mi vida y de mi boca salían gemiditos por que el agua estaba calientita y se iba por la coladera llena de mugre y yo poco a poco iba recuperando la esperanza en que la palabra cómodo volviera a entrar en mi vocabulario y luego me puse mi pijama oloroso a suavitel y bajé a tomarme un caldito de pollo y luego me dormí en una cama que sentía como un cirroestrato con sábanas de franela.

Así sentí entre lágrimas y mocos y ahora sonrío más. Y qué esperabas que fuera a seguir allá en el campo con el putofrío y la putapiedra aunque dicen que son experiencias inolvidables y en cierto grado lo son pero no, ni madres, ni en drogas. Mejor me quedo aquí en la camanube con sábanas de franela y pijama de suavitel. Eso me hace feliz.

5.18.2009

El huequito II

Pues total. Que te digo del huequito y que me dices bueno pues yo también. Y que se llena el huequito. Pero como que se llenó de nube y luego llovió. Y pues heme aquí, con un huequito sin llenadera. Pero pues ¿qué hago? De todas maneras pierdo. Siempre pierdo. Es que soy re-mensa. No lo digo para justificarme, pero es la verdad. Siempre hay algo que hago mal. Por tratar de hacer las cosas bien, me sale el tiro por la culata.
Y entre que son angas y son mangas aquí sigo dándole vueltas y vueltas y oigo una canción y la pongo otra vez y me sale una lagrimita que oculto diciendo que acabo de bostezar y como que me quiero arrancar el corazón para ya no sentir pero luego me da miedo no sentir por que sería horrible, ¿no? 
Y me he puesto bien gorda por que le entro durísimo al taco y al sangüich y a la hamburguesa y a las puras porquerías y no quiero que me veas así. Como si con el taco llenara el huequito. De repente me entra la loca y me pongo quesque a hacer ejercicios como para quitar la lonja pero nomás no funcionan y aparte como que me canso un montón por que sigo fumando como chacuaco. Y me puse a dieta ya por que ya basta de gorduras y luego dicen que no me vaya a quedar en los huesos. 

5.03.2009

El huequito


Sí, mira, es como cuando te duele así aquí adentrito, como cuando sientes que el corazón se te hace pasita nomás de pensar en lo que te falta. Así como si fuera un huequito entre las costillas, abajo de estos huesitos, que suspiras y respiras y aspiras y como que no se llena, como que se va el aire a quién sabe donde y sientes que se te apachurra todo el pecho. 
A mí se me hace que eso es el alma, tú. Pero pues quién sabe. ¿Tú qué crees? Yo no creo que exista tal cosa como el alma, pero como que cuando siento ese agujerito de ausencia...

Porque si no, ¿dónde está el alma? O entonces ¿qué es eso que te duele cuando extrañas un chingo a alguien? Y te quedas horas y horas en la cama en la obscuridad y no te puedes dormir y estiras las piernas y las vuelves a doblar y te das una vuelta y te das otra y te enredas en las sábanas y luego te desesperas y sigues sintiendo el méndigo agujerito y se te sale una lagrimita y luego otra y se te meten en las orejas... Y como que quieres salir corriendo a buscar eso que te hace sentir el pecho apachurrado como si al encontrarlo se llenara el huequito que tienes entre las costillas. 

¿Y por qué no me secas las lágrimas con tus dedos rasposos y te acuestas aquí juntito a mí y me abrazas y nos dormimos para que no me enrede con las sábanas?

Pero claro que no puedes secarme las lágrimas con tus dedos rasposos porque no estás aquí. Y claro que es por tus dedos rasposos y tus ojos bonitos y los dibujitos que traes por todas partes y tu risa tonta y tus patas flacas y tus pelos parados que tengo un huequito en el pecho y que creo que me duele el alma. 

Y además no se qué quieres que te diga por que yo dije unas cosas que sí quería decir para no decir otras que no quería decir y luego aparte llega mi mamá a decirme cosas que no quiero escuchar y acabo mandando todo a la mierda. 
 

5.02.2009

May I tell you a secret?

....there's no place I'd rather be right now than in your arms.